miércoles, 5 de noviembre de 2008

La nada...


La nada.... como definir la nada?, que manera hay de definir lo que no existe...
más bien, lo inexpresable, lo intangible y lo invisible...

¿como definir la carencia de todo?, la ausencia de nada...
De nuevo surge la misma palabra, nada...

Pienso sobre ello...¿y que saco al final?, nada...


Cuán irónicas se vuelven las cosas en cuanto en algún momento de aburrimiento a cualquiera le da por devanarse tan solo un poco los sesos.


Quizás tan solo buscando algo que tenga ese significado...

¿lo encontramos?
no...
es más
cuando lo vemos, ¿somos capaces de decir que ciertamente es nada?

La verdad, nada es lo que parece.

El tema se vuelve chistoso, y cuantas más vueltas le doy más ganas tengo de seguir poniendo un torrente de palabras que luego serán releidas para ver hasta donde he estado en lo cierto y con que no he acertado NADA.


Por favor chicos, no hagais ruido, hay compañeros de celda que quieren descansar...




Nada nunca es nada






martes, 4 de noviembre de 2008

El transcurrir...

Y aquí me hallo... ante el ordenador, pisando con mis dedos las teclas que forman las palabras de lo primero que se me pasa por la cabeza... ¿Que hacer mañana? ¿y pasado? vivir el momento día a día, o planearlo todo al milímetro... no se...

¿Quien soy y que hago aquí? pregunta que se deben de haber hecho prácticamente todas y cada una de las personas que habitan este pequeño planeta que ocupa una porción ínfima del universo...

¿Ciertamente será infinito?... ¿porque? de todas formas, sino lo fuera, ¿como acabaría? ¿que pondría fin a la nada? ¿que extraña barrera se yerguería y no nos dejaría continuar?

Las divagaciones mentales se producen sin fin, miles de preguntas sin resolver...

Miramos a nuestro lado, y vemos que todo hace algo, todo ha estado creado para y con un fin, igual que lo animales, nacen para reproducirse y aumentar su especie, evolucionan para así poder hacer frente a todo tipo de amenazas.

¿Que hacemos nosotros? dar un paso atrás en la evolución, y parece mas bien que deseemos el fin del planeta que habitamos, que barbaridad de especies se han extendido ya, y tan solo son unos pocos los que intentan paliar las cosas. ¿Concienciar a todo el mundo? lo dudo.

¿Otra catástrofe limpiará la tierra y todo volverá a empezar?

Quien sabe, quizás hay alguien que tenga la respuesta, alguna persona, en algún remoto lugar, alejada de la contaminación y de la violencia que cada vez es mas inherente en un mayor porcentaje en la gente.

Absurdas e incontables divagaciones mentales de un chaval...

Tan solo una cosa si estoy seguro....


Solo sé que no se nada.


domingo, 2 de noviembre de 2008

El rey y el mago

Había una vez un rey, que siempre sentía que todo le iba mal, que no había al final manera de solucionar las cosas, incluso un día llegó a ponerse malo, fueron los médicos a verle, y al no solucionarlo, mando ejecutarlos.

Hasta que un día, la dijeron que sabian de un mago que es posible que pudiera ayudarle. El rey hizo llamar al mago.

Tras varios días, al mago apareció en la corte y fue a hablar con el rey. Tras una larga charla, el mago sacó un pequeño saquito y se lo dio al rey.

-Solo podrás abrir el saco para el que pudieras considerar un verdadero mal día, quizás el peor de tu vida, pues solo podrás usarlo una vez lo que hay en su interior.


El rey, guardó el saquito, y extraordinariamente, al día siguiente se encontraba genial, y así ocurrió con todos los días, porque sabía que si ocurría algo malo, tenia el saquito para solucionarlo, pero ya le empezó a ir todo bien, siempre feliz y sonriente. Hasta que un día, se volvió a encontrar mal, igual que varios años antes, entonces, echó mano del saquito, lo abrió, y dentro vio un anilló que en una inscripción rezaba...


-Esto también tenía que pasar.


Bonita historia, ¿Cierto compañeros de penas? Os voy a contar una cosita, hay dos clases de problemas, los que tienen solución, y los que no. Si tienen solución...para que preocuparse, y si no tienen...para que preocuparse si sabes que no hay arreglo?


...hora de apagar la luz.


sábado, 1 de noviembre de 2008

La caverna

A Luís, como deberes de escuela, le habían dicho que tenía que ir un día a trabajar con su padre, para que vieran de que trabajaba. El padre de Luís era espeleólogo. Llegó el día, y se fueron a la montaña, y claro...que va a hacer un niño de siete años? pues lo que hacen los niños de siete años, se puso a jugar, y una vez dentro de la cueva lo mismo, su padre enseñándole lo que son las estalagmitas y las estalactitas, y Luís se dedicaba a patear piedras. Llegó un momento en el que llegaron a un tramo de la caverna en la que había un enorme agujero y pasaron con mucho cuidado. Luis le dijo a su padre...

-Papa.... tengo miedo...miedo....miedo....miedo
-. Resonó por la caverna.


Al pequeño se le encogió el corazón, así que lo que su padre hizo, fue abrazarlo y decirle...


-Tranquilo hijo, escucha... Cariño... cariño... cariño.... vida... vida...vida... vida... amor... amor... amor...-. Resonó esta vez.


La vida nos devuelve lo que nosotros le damos, si vamos pensando siempre lo que no toca, siendo pesimistas, todo lo veremos igual, y rara vez nos daremos una alegría. Sonreíd, ved las cosas con otra cara y todo os irá de fábula. ...hora del rancho compañeros.



El Leñador

Existió un gran leñador una vez, era un hombre grande y fornido, y el solo, era capaz de realizar la misma tarea que realizaban varios hombres un día.

Hasta que llegó un momento, en que el hombre, empezó a cortar menos árboles, y cada vez menos. Empezó a dedicar más de su tiempo, pero nada, cada vez menos, cada vez menos.

Finalmente un día, su capataz le dijo:

-¿Cuando fue la última vez que afilaste tu hacha?

-Nunca la afilé, tan solo me dediqué a cortar.

Lógicamente, el filo de su hacha se había quedado tan romo como si de un martillo se tratase.


Compañeros de celda, vivid la vida al máximo, haced todo lo que podáis, no os encasilléis en algo, o el hacha perderá su filo. Salid, reíd y disfrutad, hasta así llegar a romper los barrotes de la celda.